lunes, 18 de julio de 2011

tormentas y otros mitos

-Se acerca la tormenta- dijo para sí...
...y en la palma de sus manos contenía todo ese poder, de pronto algo turbó su mente y alzó la vista...
-Han llegado-
... de pronto lanzando rayos que se extendían de sus dedos daba vida a esa magia que corría por sus venas

-Ha empezado la tormenta hermanos-

Saltó del lugar en el que estaba i desafiando el lejano horizonte alzó la vista hasta las nubes. De repente se vio desenvainando su espada... lo detuvieron los rayos. Desapareciendo entre sombras y llamas de la batalla, y volviendo a aparecer a la luz de la luna...


Marc,


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